Ropa deportiva inteligente: una realidad al servicio de las grandes marcas

Ropa deportiva inteligente: una realidad al servicio de las grandes marcas

No es ciencia ficción ni futurología; es realidad. La ropa inteligente ha llegado para quedarse y ya se ha introducido con fuerza entre los deportistas de élite. Camisetas con chips, zapatillas con GPS, camisetas calefactoras, chaquetas que controlan el móvil, así es la tecnología wearable (para llevar encima), una revolución que prevé facturar este año más de 135 millones de euros.

El chip de la NBA

Los textiles inteligentes son ya una apuesta firme para las grandes empresas de ropa deportiva. Un ejemplo es Nike, que a principios de temporada integró un chip en las camisetas de los jugadores de la NBA. Este dispositivo electrónico, que ocupa el lugar donde anteriormente estaba el logo de la NBA, es capaz de generar información y estadísticas que después llegan a manos de los fans.

La idea es que los seguidores de los jugadores de básquet adquieran también una camiseta inteligente con chip integrado. Cuando su equipo esté en la cancha, el aficionado podrá pasarse el móvil por el chip y recoger información en directo sobre la evolución del juego, con estadísticas e incluso mensajes de los jugadores. Además, recibirá ofertas comerciales, entradas para espectáculos, etc. De esta manea, se establece una relación estrecha entre el jugador y su equipo, a la vez que se publicitan eventos y se potencia el comercio online.

Nike cree firmemente en la viabilidad de este producto. Las camisetas con chip de la NBA salieron al mercado en septiembre en la tiendas americanas de Nike y poco a poco se estan introduciendo en otros países.

 

Camisetas con cámara

Otro ejemplo de tecnología wearable son las camisetas con cámara creadas por la empresa Firstvision, que incorporan un sistema de grabación y emisión de imágenes en directo. Con la ayuda de este sistema, los fans pueden sentir en primera persona las sensaciones que experimenta el deportista.

La cámara va situada debajo de la camiseta, a la altura del pecho, y es prácticamente imperceptible. Solo asoma una pequeña lente. Esta tecnología se ha utilizado ya en partidos de la Euroliga de Básquet y en competiciones de balonmano.

 

Ropa de calle inteligente

La moda urbana y la industria del calzado también están incorporando la tecnología wearable. Levi’s tiene en el mercado una chaqueta inteligente que permite controlar el móvil con el movimiento de un brazo. También Google trabaja en este línea, con prendas que te orientan cuando caminas con la ayuda de Google Maps.

La empresa Sepiia fabrica camisas para hombres que repelen las manchas y los olores y que además no se arrugan. Vende unas 400 prendas al mes y cuestan alrededor de 90 euros. En el mundo del calzado también se están introduciendo las nuevas tecnologías. La empresa Innovalley, fundada por el catalán Xavier Verdaguer, creó hace unos años unas zapatillas con GPS, que están conectadas con Google Maps y permiten desplazarse sin temor a perderse. También ha desarrollado sistemas similares para adoptarlos a los cascos de moto.

 

El problema es el precio

Aunque la ropa inteligente empieza abrirse camino con paso firme, el problema es el precio. Los materiales que se utilizan son muy caros y haría falta una evolución tecnológica que permitiese fabricar a gran escala para abaratar costes.  De momento, los wearables seguirán siendo un artículo de lujo.

BLOG COMMENTS POWERED BY DISQUS