La cerveza elegida como la bebida de rehidratación ideal durante y tras el ejercicio

La cerveza elegida como la bebida de rehidratación ideal durante y tras el ejercicio

Con su agradable aroma y sabor y servida bien fría, existen varios estudios que apuntan a la cerveza como la bebida ideal para la rehidratación durante y tras el ejercicio. Y aún siendo una bebida alcohólica sigue siendo valida para la hidratación del deportista. Te lo contamos a partir de la base científica que demuestra este hecho.

Recientemente publicamos (lee aquí) que el objetivo de la hidratación durante el entrenamiento y después del este era la reposición de líquidos, hidratos de carbono y electrolitos que se pierden por el sudor.

La composición del sudor, aunque varia de unos sujetos a otros, contiene:


    •    Sodio:  En sujetos no entrenados o no aclimatados unos  30-40 mEq/L (o incluso superiores) pero en sujetos entrenados o aclimatados, la cantidad de sodio en sudor desciende  a 10-15 mEq/L de sodio.  
    •    Potasio: 5-25 mEq/L de potasio.
 
Según la composición del sudor, e Sawka et al. (2007) y Palacios et al (2008) concluyen que la bebida ideal de rehidratación durante y tras el ejercicio ha de contener 20 mEq/L de sodio, 4 mEq/L de potasio y un 5-10% de hidratos de carbono para reponer las perdidas de glucógeno. La composición de las bebidas isotónicas disponibles en el mercado respetan las proporciones sugeridas por los estudios de Sawka y Palacios. 
 
Recientemente en 2011,  Jiménez Pavón et al. y Romeo et al. de la facultad de medicina de la universidad de Granada y del CSIC publicaron, según lo expuesto anteriormente y teniendo en cuenta que el sodio puede aportarse en forma de Snacks en la dieta, que "la cantidad de sodio de las bebidas de rehidratación quizá sea excesivo".

Además, respecto al potasio, en situación de perdida de líquidos, la glándula suprarrenal segrega una hormona que se llama aldosterona que evita la perdida de sodio por orina y favorece la eliminación de potasio por el riñón, es decir, que para compensar la perdida de líquidos el riñón elimina potasio y retiene sodio.

 

La composición de la cerveza podría hacer de ella la bebida de rehidratación ideal durante y tras el ejercicio
 
En base a esto, en 2011,  Jiménez Pavón  y Romeo proponen a la cerveza como bebida de hidratación porque contiene hidratos de carbono que reponen las pérdidas de glucógeno, más potasio y menos sodio que las bebidas isotónicas. Además ,teniendo en cuenta que los efectos negativos de la deshidratación (2% de deshidratación) aparecen antes de tener sensación de sed (5% de deshidratación) se hace importante disponer de una bebida en que la temperatura, e sabor, el aroma y la apariencia inviten a la ingesta.

 
La bebida servida fría (7-13ºC) y carbonatadas incrementan la palatabilidad y la ingesta voluntaria. Lejos de ser un problema, la carbonatacion al 1,1 % ayuda a reponer el gasto de CO2 que se produce durante el ejercicio por la respiración acelerada.

La cerveza por tanto, por su sabor, aroma, apariencia y por estar carbonatada y más aún servida fría se acepta mejor que el agua en situaciones en las que aun no ha aparecido la sed, como seria el caso de deshidrataciones del 2% que ya comprometen el rendimiento deportivo pero que no son lo suficientemente significativas como para generar sed. 

La cerveza contiene ciertos aminoácidos, minerales, vitaminas del grupo B y antioxidantes y  4 gr./L de hidratos de carbono en forma de maltodextrinas que es prácticamente la cantidad recomendad en bebidas deportivas. El aporte de hidratos de carbono en forma de maltodextrinas favorece que el pico de glucemia sea menos elevado pero más prolongado en el tiempo.


La cerveza con alcohol es válida para la hidratación del runner
 
La cerveza contiene un 4% de alcohol. Esto es: 4gr de alcohol por cada 100mL de cerveza. El alcohol se metaboliza en el hígado por 3  hormonas:  


    •    Alcohol deshidrogenasa 1: Metaboliza el 90% del alcohol a 100 mg/Kg./h. Convierte el alcohol en NADH y en acetaldehído. Si se ingiere en grandes cantidades la concentración de NADH inhibe la gluconeogenesis y la oxidación de ácidos grasos por lo que puede provocar hipoglucemia y acumulación de acido láctico. La acumulación de acido láctico reduce la capacidad aeróbica.  


    •    Alcohol deshidrogenasa 2: Es tremendamente variable, está más desarrollada en los individuos habituados al consumo de alcohol. En individuos habituados, el metabolismo del alcohol se hace con la alcohol deshidrogenasa 2, por lo que no se acumula NADH provocada por el metabolismo de la alcohol deshidrogenasa 1.  


    •    Catalasa
 
El American College of Sport Medicine, en un Position Stand clásico sobre alcohol y deporte afirma que una ingesta moderada de alcohol no reduce de forma significativa el rendimiento físico. Además, numerosos estudios (Blomqvist, Saltin, & Mitchell, 1970; Bobo, 1972; Bond, Franks, & Howley, 1984; Juhlin-Dannfelt, Jorfeldt, Hagenfeldt, & Hulten, 1977; Shirreffs & Maughan, 2006; M. H. Williams, 1972 ) no han detectado que el alcohol afecte negativamente a la fuerza, la potencia, la resistencia muscular la velocidad o el rendimiento cardiovascular. Sin embargo, en otras publicaciones ((Hebbelinck, 1959; Pihkanen, 1957) sí describen el efecto negativo del alcohol en el rendimiento físico. Parece razonable pensar que la posible relación entre ingesta de alcohol  y el  deterioro en el rendimiento deportivo depende de la dosis ingerida, el hábito de consumirlo y la duración del ejercicio. 
 
Tras el ejercicio, se ha comprobado que la ingesta moderada de alcohol no altera los procesos de recuperación del organismo. Sabemos que el alcohol inhibe la hormona antidiurética, y esto teóricamente incrementaría la producción de orina. En el caso de la cerveza, se ha  demostrado que la ingesta de 2,2 litros no incrementa significativamente la cantidad de orina respecto a bebidas sin alcohol, quiere esto decir que un consumo bajo o moderado de alcohol tras el entrenamiento en personas habituadas a su consumo no dificulta la adecuada rehidratación.



Con moderacion, cerveza con alcohol y running son complementarios, saludables y placenteros
 
Jiménez Pavon y Javier Romero en 2009 en su estudio “Idoneidad de la cerveza en la recuperación del metabolismo de los deportistas” sometieron en 2 ocasiones separadas una de otra 3 semanas a un grupo de sujetos durante 60 minutos en cinta de correr al 60% de su FC máxima a 35ºC con una humedad ambiental del 60%. Se comprobó durante el estudio que los sujetos habían perdido un 2-2.5 % de peso corporal (1.5-2L de líquidos). En la primera sesión se les rehidrataba tras el ejercicio con agua según desearan  y en la segunda sesión se rehidrataba con 660 cc (2 tercios) de cerveza y a continuación con agua según desearan. 
 
Tras el estudio se concluye que no había efecto negativo de la cerveza respecto al agua  en cuanto a nivel de hidratación, coordinación, atención o tiempo de percepción-reacción inmediatamente después del ejercicio como 2 horas después. Se concluye así que la cerveza permite recuperar las pérdidas de líquidos al menos en la misma medida que lo hace el agua. 


El estudio además demuestra que el alcohol contenido en la cerveza no es suficiente como para comprometer la capacidad de hidratar de la cerveza.


Así pues, la cerveza y deporte pueden ir de la mano, es más ambos, con moderación y sentido común pueden considerarse complementarios, saludables y placenteros.


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