¿Dolor en el tendón de Aquiles? ¡Cuidado que se rompe! Lo que necesitas saber para reconocerlo 

¿Dolor en el tendón de Aquiles? ¡Cuidado que se rompe! Lo que necesitas saber para reconocerlo 

El tendón de Aquiles es el tendón más largo de nuestro cuerpo. El dolor en este tendón afecta a atletas profesionales y a corredores populares como tú pero también a gente que no hace deporte.

El dolor en el tendón de Aquiles recibe muchos nombres: tendinitis, tendinosis, tendinopatía, paratendinitis, entesopatía, o tendinitis insercional. Todos son nombres para un mismo conjunto de problemas que causan dolor por encima del talón. Para no confundirnos hablaremos, en general, de la tendinopatía o dolor del tendón de Aquiles . 

 

¿Qué es el tendón de Aquiles? 

El soleo y el gemelo se insertan en el tendón de Aquiles y este a su vez se inserta en el calcáneo. La contracción de gemelos y soleo (junto con el tibial posterior y peroneo largo y corto) permiten la extensión del pie y el Aquíleo impulsa a modo de resorte la zancada hacia delante antes de que el pie despegue del suelo. La zona mas susceptible de lesionarse (y de romperse) es la que está a 2-6 cm por encima del calcáneo ya que en esta zona hay menos vascularización del tendón. 

 

¿Por qué se lesiona y se rompe el tendón de Aquiles?

La tendinopatía del Aquileo ocurre típicamente en corredores que aumentan los kms y la intensidad de los entrenamientos, más aún, cuando el runner descuida la técnica de carrera, no lleva el calzado adecuado o tiene un exceso de peso. 

La contracción del gemelo y soleo en la carrera propulsa el cuerpo hacia delante antes de que el pie despegue del suelo. La tensión del tendón de Aquiles en esta fase de la carrera es muy alta. El estrés que se genera en el tendón genera una inflamación y daña la parte menos vascularizada. La parte menos vascularizada del tendón se defiende creando vasos sanguíneos anómalos que provocan que se pierdan fibras de colágeno y el tendón queda adelgazado, fibrótico y calcificado, en definitiva, menos elástico, degenerado y más susceptible de romperse si el estrés se mantiene. 

¿A quién afecta el dolor en el tendón de Aquiles?

Afecta a todo tipo de corredores, desde el que corre por correr hasta el que compite.  El 24% de los corredores tendrán dolor en el tendón de Aquiles a lo largo de su vida como runners, y de ellos, el 18% serán menores de 45 años. No es una lesión que afecte especialmente a los corredores más veteranos.  Entre los atletas que compiten, los datos son más alarmantes, hasta el 50% van a sufrir dolor en el tendón de Aquiles al menos una vez en su vida. Una lesión en el tendón de Aquiles puede derivar en rotura, que afectará al 8% de los que padecen este dolor.

Suelen ser los velocistas o los que hacen series muy explosivas los que más padecen esta lesión.

Entre las causas podemos destacar: 

- Frio: Entrenar con frio o sin calentamiento precio favorece la tendinopatía del Aquileo. 

- Mala biomecánica de carrera: Excesiva supinación del pie (pie cavo) o mala dorsiflexion del pie. 

- Mala elección de las zapatillas de correr.  

- Tener una pierna más larga que otra. 

- Pisada con exceso de pronación o supinación, es decir, con el tendón de Aquiles mal alineado. 

- Pies planos o cavos

- Ser varón. Los varones tienen más riesgo que las mujeres y más riesgo de rotura de este tendón.

- Obesidad. Como ya comentábamos, el estado proinflamatorio y el exceso de peso favorece las lesiones (http://www.berunnermyfriend.com/salud/366-como-perder-peso-corriendo) . 

- Corredores entre 30 y 40 años

- Tomar medicamentos como corticoides o antibióticos del grupo de las quinolonas. 

 

¿Cuál es la presentación típica de la tendinopatía del Aquileo?

Típicamente aparece debilidad o dolor de 2 a 6 cms por encima del calcáneo, sobre todo en corredores que han aumentado el volumen de entrenamiento o que han aumentado el trabajo de velocidad y cuestas en sus entrenamientos. El dolor es como “de quemazón”, típicamente desaparece con el reposo y empeora al correr.  

Más grave es la rotura del tendón de Aquiles, en la que tras varios días de sentir dolor, con un sprint o una arrancada, se nota un “hachazo” , un dolor muy intenso que impide continuar el entrenamiento.  

 

¿Qué puede parecer y no es una tendinopatía del Aquileo? 

 - Esguince de tobillo: Generalmente el esguince de tobillo ocurre por una caída o un mal paso, la rotura del tendón de Aquiles puede ocasionar caída, pero es antes el dolor y en el esguince, es antes la caída que el dolor. 

- Bursitis del calcáneo:  hay una inflamación de la bolsa retrocalcanea, generalmente por un roce continuado del zapato. El dolor es más bajo que la tendinopatía del Aquileo. 

 

- Apófisitis del calcáneo: Duele en la zona por donde esta creciendo el calcáneo, por eso es un dolor típico de adolescentes en época de crecimiento. 

 

¿Cómo sabe el médico que tienes una tendinopatia del Aquileo?

Cuando al médico le cuentas que corres y que te duele al correr en un punto situado entre 2 a 6 cm por encima de hueso calcáneo, este intuye que tienes una tendinopatia del Aquileo. 

Para comprobarlo te pondrá boca abajo en la camilla con los pies descalzos colgando. Te palpará donde duele y buscará adelgazamientos en el  tendón, e incluso, puede notar que este cruje al tocarlo. Si al palpar ve que el dolor es más intenso en el calcáneo le sugerirá una bursitis del calcáneo y no una tendinopatia del Aquileo. 

Para saber si el Aquileo está roto, en la misma posición apretará el gemelo, si con esta maniobra consigue una flexión plantar del pie, el tendón de Aquiles permanece integro, si el pie no hace flexión plantar, le sugerirá una rotura del tendón. Esta sencilla maniobra es casi tan útil como una radiografía. 

 

¿Qué pruebas ayudan al médico a confirmar una tendinopatía del Aquileo? 

Suele bastar la experiencia del médico para hacerte el diagnostico de tendinopatía del Aquileo (sin rotura), no obstante, si tiene dudas puede confirmarlo con una ecografía

 

Recomendaciones al dolor del Aquileo

Lleva cuidado, no incrementes el volumen ni la intensidad de los entrenamientos demasiado rápido, cuida el calzado para corregir una posible mala alineación del tendón de Aquiles  y si de duele, no hagas locuras, lo siguiente puede ser una rotura.